BLW: Baby Led Weaning || Mi Opinión

BLW son las siglas de Baby Led Weaning que es una forma de alimentación complementaria para los bebés. En este método se respeta la autoregulación del niño y ellos comen lo que quieren y cuando quieren, lo que vienen siendo a demanda. Es un método de alimentación más respetuosa para el bebé sin meter cucharaditas de más obligando. La comida se ofrece en trozos y se evitan los purés y papillas, que vienen a ser el demonio dentro del lado más radical del BLW. Para iniciar esta forma de alimentación complementaria, y en realidad para todas, hay que cumplir 3 requisitos: que el niño tenga 6 meses, que aguante la postura sentado con al espalda erguida y que desaparezca su reflejo de extrusión (expulsar cualquier cosa que se lleven a la boca con la lengua). Si cumple estos requisitos estará listo para la alimentación complementaria y para el BLW del que hablamos.


Cuando mi hija era aún pequeña, una buena amiga me habló de este método y que podía empezar a informarme metiéndome en un grupo de Facebook. Leí mucho sobre el método pero la verdad que veía comentarios en esa página que me asustaban. Yo no me hubiese visto capaz y mi mujer tampoco al no saber reaccionar ante un atragantamiento, lo ideal es tener alguna noción de primeros auxilios. Así que lo aparcamos, eso sí, me quedé con otras muchas cosas que me gustaron. Pero pronto mi hija se fue interesando por el pan y se lo comía a trozos y muchos otros alimentos, así que se podría decir que comenzamos un BLW mixto (alternar trozos con papillas).

¿Dónde viene mi problema con el BLW? En las mamás talibanas de la comida, la Santa Inquisición del BLW que te queman al enterarse de que tu hija ha comido un trozo de pan con sal, ¡CON SAL! Ya hay que ser hijo de puta para hacer eso y es que el mundo está lleno de malas madres y malos padres. Que no le des una galleta, que si toma esto le pasa aquello, que si toma lo otro tiene riesgos de no sé qué y un rollo infinito. Me choca porque al leer el método lo primero que ponía era que la intención era que el bebé comiera lo mismo que los papás y realmente no es así. Muchas terminan haciendo comidas para el bebé y otra para ellos, porque el bebé no puede tomar ni una pizca de sal, ni una pizca de azúcar, ni zumos naturales... La verdad que no me veía yo dándole a mi hija todo el día brócoli y zanahorias hervidas, no lo hago ni yo con 27 años.

En ese grupo he visto a gente machacar a otra por preguntar qué potito es mejor para dárselo a su hijo en un viaje o algo similar. ¡A la hoguera! ¡Va a dar un potito, matadla! Y la gente se va por las ramas de no hace falta el potito si lo das es porque quieres. Mira, la chica ha preguntado cuál es mejor, para colgarte medallas de que bien lo haces mejor no comentes, pedazo de pesada.

Lo mejor es cuando vienen a contar historietas y a poner mal a los padres que no hacen BLW, historias del tipo: "Estaba en el parque y mientras yo le daba un brócoli cocido con un cacho de acelga y una manzana hervida a mi hijo, había al lado unos padres dándoles un bocadillo de chorizo" o "Mi hijo se ha comido un plátano mientras el resto se comían Bollycaos y las madres sorprendidas me decían ¿Come plátano? que alegría". Estos post se llenan de anécdotas en las que se van subiendo el ego unas a otras y haciendo de menos a más gente de su entorno, o simplemente a gente que se encuentran por la calle.

Podría estar horas y horas contando anécdotas de estas locas extremistas del BLW pero quizás me lo guarde para otro post. El caso es que tu hijo comerá verduras y fruta si le gustan, mi hija come uvas, plátano, manzana, pera, lo que le eches, algunas con más ansias que otras. Eso está en cada niño, le des la comida como se la des, simplemente hay cosas que le gustan y otras que no. Aunque una cosa buena de las que aprendí con esto es el presentarle los alimentos de distintas formas, a lo mejor no se come una acelga cocida sin más, pero si en una tortilla por ejemplo.

Señora extremista del BLW, hablemos claro, ni usted es la mejor madre del mundo por no dar según que alimentos a tu hijo ni el resto son unas pecadoras por sí dárselos. ¿El niño que se come el bocadillo o el Bollycao es tuyo? Pues vive y deja vivir. Y ya le advierto que en cuanto su hijo pruebe el chorizo se cagará en "tos" tus muertos por no haberle dado ese manjar antes. He dicho.

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